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sábado, 10 de noviembre de 2012

Los Sentimientos, El amor y la Locura, Cuento


Cuentan que una vez se reunieron en un lugar de la tierra todos los sentimientos y cualidades de los hombres. Cuando el ABURRIMIENTO habia bostezado por tercera vez, la LOCURA, les propuso:

- ¿Jugamos al escondite?

La INTRIGA levantó la ceja intrigada y la CURIOSIDAD, sin poder contenerse, preguntó:

- ¿El escondite? y ¿cómo es eso?

- Es un juego -explico la LOCURA- en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón mientras los demás se esconden y cuando yo haya terminado de contar, debo ir encontrándolos a todos.

El ENTUSIASMO bailó secundado por la EUFORIA. La ALEGRIA dio tantos saltos que terminó por convencer a la DUDA, e incluso a la APATIA, a la que la diversión nunca interesaba nada. Pero no todos quisieron participar. La VERDAD prefirió no esconderse, ¿para qué?, si al final siempre la hallaban, y la SOBERBIA opino que era un juego muy tonto (en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido suya), y la COBARDIA prefirió no arriesgarse...

- Uno, dos, tres...-comenzo a contar la LOCURA.


La primera en esconderse fue la PEREZA que, como siempre, se dejó caer tras la primera piedra del camino. La FE subió al cielo, y la ENVIDIA se escondió tras la sombra del TRIUNFO, que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto. La GENEROSIDAD tardaba mucho en esconderse; cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos: un lago cristalino, ideal para la BELLEZA; el bajo de un árbol, perfecto para la TIMIDEZ; una ráfaga de viento, magnífico para la LIBERTAD. Así que terminó por ocultarse en un rayito de sol. 

El EGOISMO, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, pero sólo para él. La MENTIRA se escondió en el fondo de los óceanos, almenos eso dijo, aunque en realidad se escondió detrás del arcoiris, y la PASION y el DESEO en el centro de los volcanes.

Cuando la LOCURA contaba 999.999, el AMOR todavía no había encontrado un sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado, hasta que divisó un rosal, y decidió esconderse entre sus flores.

- ¡Un millón! -contó la LOCURA, y, comenzó a buscar.

La primera en aparecer fue la PEREZA, solo a tres pasos de la piedra. Después se escucho a la FE discutiendo con Dios en el cielo sobre Teología. Y a la PASION y al DESEO los sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró a la ENVIDIA y, claro, pudo deducir donde estaba el TRIUNFO. Al EGOISMO no tuvo ni que buscarlo; el solito salió disparado de su escondite, que había resultado un nido de avispas.

De tanto caminar sintió sed y, al acercarse al lago, descubrió a la BELLEZA. Y con la DUDA resultó mas fácil todavía, pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aún de que lado del lago esconderse. Así fue encontrando a todos: el TALENTO entre la hierba fresca, la ANGUSTIA en una oscura cueva,y así los fue encontrando a todos, hasta al OLVIDO, al que ya se le había olvidado que estaba jugando al escondite.

Pero solo el AMOR no aparecía por ningún sitio. La LOCURA buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyo, en la cima de las montañas y, cuando estaba dándose por vencida, divisó un rosal. Tomó un palo y comenzó a mover las ramos, cuando de pronto se escuchó un doloroso grito. Las espinas habían herido en los ojos al AMOR. La LOCURA no sabía que hacer para disculparse, entonces se le ocurrió la idea de ser su lazarillo. 

Desde entonces, desde que por primera vez se jugo al escondite en la tierra,...

...EL AMOR ES CIEGO Y LA LOCURA LO ACOMPAÑA SIEMPRE.

martes, 22 de mayo de 2012

"Todo empezó con una mirada" Microcuento por Carmen Pinelo

Todo empezó con una mirada. Lo cambió todo. Puso su mundo patas arriba. Ya no estaba segura de aquellas cosas sobre las que presumía estarlo. Una sola mirada. Qué estupidez. Era estúpido, pero era verdad, tan cierto como que sus piernas temblaban cuando estaba cerca. Que sonrisa tenía. Con tan sólo mirarla se contagiaba a su rostro. Un cuento. Exactamente igual que un cuento. Alguien tuvo que advertirle de que los cuentos y sus finales felices de "y comieron perdices..." nunca suceden en el mundo real, de que nada es tan fácil como pensaba. Y que tarde o temprano, perdería la sonrisa, las mariposas de su estómago volarían, y ya no habría más miradas entrelazas...


lunes, 27 de febrero de 2012

Si yo fuera un libro...

Si yo fuera un libro, no sería un libro extenso y complicado, no hablaría de historia, de política, de guerras, ... No sería una obligación sino, un deseo. No sería un libro más.  Mis hojas esconderían misteriosas e intrigantes historias de aventura y ¿porqué no?, de amor. Estarían desarrolladas en mundos lejanos y fantásticos que a la vez guardarían parecido con nuestro mundo actual. 




Mis personajes serían divertidos, sagaces, arriesgados, elocuentes y familiares para que mis lectores se identificasen con ellos y les cogiesen cariño, vivirían mil y una aventuras y evolucionarían con el transcurso de sus acciones. Mis tapas no serían llamativas, no lo necesitaría, mis historias reemplazarían esa carencia. Mi título sería sugerente y evocador y conseguiría atraer a todo tipo de lectores. Mis palabras encerrarían otros significados que serían descubiertos con el paso del tiempo por mis lectores y al releerlas causarían impacto y dejarían huella en ellos. Mis dueños serían diversos. Como mis historias serían universales, valdrían tanto para jóvenes como para mayores, aunque he de reconocer que tendría más predilección por los jóvenes, ya que, me encantaría estar entre manos inexpertas y enseñarles el verdadero valor de la lectura. Soñaría con darle ciertas lecciones básicas de supervivencia en el mundo de los libros y mostrarles el extenso mundo de la imaginación, perderme en sus mentes y ellos a su vez en mis páginas. Podrían leerme e cualquier sitio, pero mi lugar preferido sería un lugar tranquilo en el que fuese posible la total concentración, como un dormitorio, un jardín, en el campo, en la playa,...a media tarde, o antes de dormir. Además sería heredado y transmitido quizás de amigo a amigo con la ilusión de compartir un buen momento. Me gustaría que me guardaran en una estantería repleta de libros interesantes que compartieran mi filosofía.
¿Y tú? Si fueses un libro, ¿cómo serías?

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Yo no!







YO no!-dijo el cerdo.

YO no!-dijo el ganso.

YO no!-dijo el perro.

Muy bien!, pues lo haré yo...-dijo la pobre gallina.



Qué difícil.

Sus pies iban solos, su cabeza hacía tiempo que se había rendido. 
No sabía adonde iba, simplemente andaba en línea recta. 
"pobrecilla, que mala cara tiene"-debió pensar el conductor que paró en seco delante de ella. Pero esa alma en pena, andaba absorta en nosequé, y ni se inmutó.
"Qué difícil es aveces tener clara tus ideas"-pensaba ella.

martes, 2 de noviembre de 2010

Historia inventada (Primera parte)


CAMBIO

DE
AIRES




Primera parte

como cada sábado me desperté a las 11 y media, me di una ducha muy larga, me peiné, me vestí y bajé a ver que estaba haciendo mi madre. Ella, como siempre, estaba metida en la cocina; creando, lo llamaba. Siempre le ha gustado muchísimo innovar y cuando ella tenia 22 años, y mi padre la dejó estando embarazada de mí, le fue útil para encontrar trabajo en una empresa de catering. Empezó siendo una camarera sin importancia, pero gracias a su dedicación y su maestría en la cocina ascendió hasta convertirse en la chef estrella, y empezó a ganarse fama en toda la ciudad.

De la cocina salía un maravilloso olor a creps recién hechos, que son su especialidad. De repente me encontré con un desayuno fantástico servido con esmero en la mesa del comedor y una música relajante de fondo. Me dio mala espina, había pasado mucho tiempo desde la última vez que mi madre me preparó algo así. Esto olía a mala noticia. Siempre hacía lo mismo, me entretenía con la comida y en medio de la charla me soltaba lo que fuera. Me lo hizo cuando me tenía que dar la noticia de mi nueva ortodoncia, o cuando por un descuido, una puerta abierta, significó la huida del señor bigotitos, un conejito que me compró hace unos años.
Así que escamada, me senté a la mesa.

(...)

He suprimido la continuación, no la subiré hasta que no esté terminado.
Gracias :)